| cuidar las lentes de contacto |
|
Es muy importante un correcto cuidado y mantenimiento de las lentes de contacto para evitar futuros problemas visuales
El deterioro de las lentes de contacto se debe, con frecuencia, a desidia en la limpieza diaria de las lentes y es, en muchos casos, una de las causas más importantes de la aparición de problemas oculares. Pueden contribuir al deterioro los depósitos de productos lagrimales -proteínas, lípidos y sales de calcio-, los de grasas y cosméticos, los originados por la contaminación ambiental y por los acumulados en el propio estuche en donde se guardan, que puede contener hongos o bacterias por no limpiarlo o hacerlo de forma incorrecta. El manejo y cuidado de las lentes es sumamente importante si se quiere evitar, no sólo su deterioro prematuro, sino también toda una serie de problemas oculares. Las lentes de contacto rígidas o permeables a los gases son las que se conservan más fácilmente. Para su limpieza diaria, existen en el mercado unos líquidos especiales. La operación de limpieza debe realizarse cada vez que se extrae la lente del ojo y antes de guardarlas en su estuche. Es aconsejable utilizar pastillas enzimáticas a intervalos regulares con objeto de evitar la acumulación de depósitos proteicos. En el caso de las lentes de contacto blandas es muy importante prestar mucha atención a las instrucciones de limpieza, ya que si no se tiene cuidado puede haber riesgos de infecciones e irritaciones que alteren la salud ocular y la capacidad para llevar de nuevo lentes de contacto. Después de limpiar las lentes de contacto blandas sobre la palma de la mano con soluciones limpiadoras, se procede a la desinfección de las lentes. La desinfección química se realiza por medio de soluciones bactericidas y fungicidas especiales, o con otras más nuevas de peróxido de hidrógeno o cloro. Es imprescindible el uso de pastillas enzimáticas para evitar los depósitos muco proteicos. |