| lentes de contacto blandas |
La información que le vamos a facilitar a continuación es para conseguir que sus lentes le den el servicio que usted necesita sin ningún tipo de complicaciones. Debe cuidar y utilizar sus lentes de forma adecuada para conseguir una visión nítida y un uso cómodo y seguro. Con este tipo de lentes, hace falta muy poco tiempo para adaptarse a la sensación de la lente en el ojo, sin embargo puede tener los siguiente síntomas en algún grado. Si es la primera vez que utiliza lentes de contacto, puede sentir un ligero picor en los ojos, que ve peor que con gafas, puede ocurrir que note las lentes (o en un ojo más que en el otro) o un ligero lagrimeo. Dolor o enrojecimiento, visión borrosa y disminución de la visión que no mejora. Si en algún momento nota algún síntoma de estos o algún otro que le parece extraño, retírese las lentillas y póngase en contacto con nuestro optico-optometrista 902364867. El sistema de limpieza y mantenimiento puede ser una solución única o bien un peróxido de hidrógeno. Para limpiar y mantener correctamente sus lentes de contacto siga las instrucciones que se le hayan proporcionado tanto de forma oral como escrita. Debe ir aumentando progresivamente las horas de uso de sus lentes de contacto. Tenga en cuenta que la lentilla es un cuerpo extraño y su ojo debe irse habituando a su uso, ya que de otra forma puede causarle enrojecimiento e inflamación ocular. Si es la primera vez que utiliza lentes de contacto, no debe usarlas más de cuatro horas el primer día, aunque no tenga ningún problema. Tampoco debe pasar de las ocho horas diarias durante la primera semana. A partir de esta primera semana, puede utilizarlas de forma normal, intentando no exceder las 10-12 horas diarias de uso, siempre y cuando el profesional que le ha atendido no le haya comentado otra cosa. A este respecto debe seguir siempre las instrucciones que se le han dado en la consulta. Si ya es usuario de lentes de contacto, utilícelas con el horario habitual salvo que en consulta se le hayan dado otras instrucciones. Debe acudir a revisión de sus lentes de contacto de forma habitual, solo así se podrán evitar problemas o complicaciones que pueden terminar con la suspensión del uso de lentillas. La frecuencia de las revisiones le será indicada en consulta, no obstante nunca debe ser mayor a un año. Cuando acuda a revisión, debe acudir con sus lentes de contacto puestas las horas que las utilice habitualmente o al menos unas horas antes. Piense que si hay problemas leves, el acudir a consulta con las lentillas puestas durante unas horas puede ayudar al diagnóstico de su problema. No se olvide de traer el estuche de las lentillas y las gafas. Durante la visita puede ser necesario instilarle un colorante (fluoresceína) que tiñe las lentes si se insertan inmediatamente después y pueden llegar a estropearse. Recuerde lavar SIEMPRE con jabón y aclarar con agua las manos antes de manejar las lentes. Es recomendable usar jabones neutros, ya que los que contienen hidratantes, aceites o perfumes pueden dejar una película en las manos que pasará a las lentillas y pueden irritar los ojos. Las lentes blandas NUNCA deben entrar en contacto con el agua del grifo. Seque bien las manos con una toalla que no suelte pelillos antes de tocar las lentillas. Hasta que aprenda a manejar sus lentes con soltura, es recomendable que mantenga las uñas cortas y limadas, para evitar dañarlas o romperlas. Empiece siempre con la lente del ojo derecho para evitar cambiarlas de ojo. Saque la lentilla del estuche, póngala en la palma de la mano y aclárela con la solución que se le ha facilitado (solución única o solución salina, NUNCA peróxido de hidrógeno) antes de insertarla. Ponga la lentilla en la yema del dedo índice y asegúrese de que no tiene partículas o roturas antes de ponérsela. También debe asegurarse de que las lentillas no están dadas la vuelta mirando los bordes de la lente. Si se encuentran hacia dentro (formando un cuenco) están en la posición correcta, si por el contrario se encuentran hacia fuera (como los bordes de un plato) están al revés y tiene que darlas la vuelta. Ponga la lente en la yema del dedo índice de la mano, asegúrese de que el dedo está seco ya que la lente se separará más fácilmente de un dedo seco que de uno húmedo. Sujete el párpado superior con la mano que no está sujetando la lentilla y el inferior con el dedo medio de la mano que tiene la lente. Acerque el dedo despacio hacia el ojo mientras mira de frente hasta que la lente se quede en la córnea. No parpadee hasta que la lente esté bien situada, de otra forma cuando cierre el ojo la lentilla se saldrá. Suelte los párpados (primero el inferior y luego el superior) y cierre el ojo despacio. Parpadee unas cuantas veces hasta conseguir que la lente está centrada y repita este procedimiento con la lente del ojo izquierdo. Puede insertar también la lente mirando hacia arriba y colocándola en la parte inferior del ojo (conjuntiva bulbar inferior), mirando despacio de frente conseguirá que la lente se centre en la córnea. Un estuche sucio puede contaminar sus lentes de contacto con bacterias o gérmenes, por esto es importante la higiene diaria del estuche. Además, debe cambiar el estuche cada tres meses como máximo. Una vez que se haya puesto las lentes de contacto, debe limpiar el estuche todos los días con la solución única (o solución salina en el caso de sistema de peróxido de hidrógeno) que se le ha facilitado y dejarlo abierto para que se seque al aire. Lavar y secar las manos antes de manejar las lentes. Retire el párpado inferior con el dedo medio de la mano y con las yemas de los dedos índice y pulgar de un suave pellizco a la lente de contacto en la zona inferior (puede desplazar previamente la lente hacia abajo mientras mira hacia arriba antes de retirarla). Ponga la lente en la palma de la mano y humedézcala con solución (salina o única), haga un movimiento circular suave con el dedo índice sobre la lente. Si esto no separa los bordes de la lente, déjela sumergida en solución hasta que vuelva a su forma inicial. Añadiendo una gota de lágrima artificial en el ojo antes de retirar la lente se puede evitar este problema. Los sistemas más comúnmente utilizados para limpiar lentes blandas son las soluciones únicas y los peróxidos de hidrógeno. Seleccionar un sistema u otro depende de muchos factores que su contactólogo ha tenido en cuenta a la hora de recomendarle el suyo, por esta razón es importante que siga sus indicaciones. A continuación se detallan las normas de uso de cada uno de ellos. Para mantener adecuadamente sus lentillas, es necesario que siga estos tres pasos cada vez que se quita las lentes: Limpieza: después de quitarse las lentes ponga unas gotas de solución única en la palma de la mano y frote suavemente con el dedo índice de la otra mano las superficies de las lentillas durante 20 ó 30 segundos. Este tipo de limpieza elimina grasas y moco que se depositan en la superficie de la lente de contacto y son difíciles de eliminar de otra forma. Aclarado: repita el paso anterior con solución nueva para retirar los detritus eliminados en el paso anterior. Desinfección: el proceso de desinfección tarda unas 4 ó 6 horas, dependiendo del sistema que se le haya recomendado, aunque habitualmente este proceso se realiza por la noche. Una vez limpias las lentes, guárdelas en el estuche con solución nueva asegurándose de que toda la superficie de la lente está cubierta con líquido. Limpieza y desinfección: en el caso del peróxido de hidrógeno, la limpieza y la desinfección se llevan a cabo en el mismo paso. Retire las lentes de contacto y guárdelas en el estuche. Llene el estuche con solución (peróxido de hidrógeno) hasta la línea indicada. Neutralización: si su peróxido es de un solo paso, ponga la pastilla neutralizante junto con el líquido, todo el proceso tardará de una a dos horas. Si es de dos pasos, deje toda la noche (o al menos 4 horas) las lentes sumergidas en peróxido, poniendo la solución o pastilla neutralizadora al menos 30 minutos antes de insertar las lentes. RECUERDE NEUTRALIZAR EL LÍQUIDO ANTES DE PONERSE LAS LENTES, si se pone la lente de contacto sin neutralizar, retire la lente y aclare el ojo con agua abundante. Lágrimas artificiales: puede utilizarlas sin problemas durante el uso de lentes de contacto para reducir los síntomas de sequedad y la sensación de visión borrosa. Recuerde utilizar lágrimas poco viscosas ya que de otra forma la visión puede verse afectada durante un corto periodo de tiempo (este tipo de lágrimas ensucian la superficie de la lente de contacto). Hidratación: las lentes blandas siempre tienen que estar en su forma hidratada, con lo que cuando están fuera del ojo tienen que estar sumergidas en líquido. Si la lente se cae y se seca, puede que no se haya estropeado, aunque se puede romper con facilidad con el manejo. Sumerja la lente en el estuche con líquido desinfectante durante 4 ó 6 horas. Antes de ponérsela asegúrese de que no está dañada y si le molesta póngase en contacto con nuestro departamento. Agua: NUNCA UTILICE AGUA, incluso agua destilada o mineral, para el cuidado de sus lentes, ya que contienen impurezas que pueden causar infecciones oculares. Uso ocasional: si no va a utilizar sus lentes durante un periodo de tiempo largo, debe cambiar la solución del estuche una vez a la semana y desinfectarlas de nuevo 24 horas antes de ponérselas. Dolor, incomodidad, enrojecimiento o visión borrosa: si tiene cualquier de estos síntomas durante el uso de sus lentes, retíreselas, límpielas y asegúrese de que no están dañadas antes de ponérselas de nuevo. La visión borrosa puede estar ocasionada por que las lentes se secan, resolviéndose después de parpadear unas cuantas veces, aunque el uso de lágrimas artificiales también puede resolver el problema. Asegúrese de que no se ha cambiado las lentes de ojo. Si los síntomas persisten, retírese las lentes y póngase en contacto con nuestro departamento. Gafas: es necesario tener unas gafas actualizadas cuando utiliza lentes de contacto. Los ojos necesitan descansar diariamente del uso de lentes de contacto y podría necesitarlas si tiene una infección en el ojo o algún problema que no le permita usar lentillas durante una temporada. Deportes: las lentes de contacto blandas son las más adecuadas para la realización de deportes, ya que es muy poco frecuente que se desplacen o se salgan del ojo. Natación: no debe utilizar lentes de contacto para realizar deportes acuáticos salvo que se utilicen con gafas de natación. Las lentes blandas pueden contaminarse y causar infecciones, además de que pueden adherirse al ojo después de nadar. Si le ocurre esto, no debe intentar quitarse las lentes inmediatamente, instílese lágrimas artificiales y parpadee hasta conseguir que la lente se mueva antes que retirarla del ojo. Cosméticos: se debe aplicar el maquillaje o cremas para la cara o las manos después de insertar las lentes de contacto, ya que ensucian la superficie de la lentilla y pueden quedar atrapados restos de maquillaje entre la lente y la córnea que causen molestia. Es recomendable aplicar las lacas para el pelo antes de poner las lentes de contacto, si no es así cierre los ojos durante la aplicación ya que las lacas pueden depositarse en la superficie de las lentes. Dormir con sus lentes de contacto:NO DUERMA CON SUS LENTILLAS, si se ha quedado dormido con ellas de forma accidental, asegúrese de que no se han quedado adheridas (se mueven fácilmente cuando se las empuja con el dedo) y retíreselas, dejando descansar al ojo durante unas horas. Si las lentes están adheridas, hidrátelas con lágrimas artificiales antes de quitárselas. Uso prolongado: no duerma con sus lentes de contacto salvo que se lo haya permitido el profesional que le ha tratado. El uso prolongado seguro es posible sólo con cuidados especiales, determinadas lentes de contacto y adecuados sistemas de limpieza y mantenimiento. Para mujeres: algunas mujeres notan incomodidad con sus lentes de contacto durante la menstruación, embarazo, menopausia o la ingesta de anticonceptivos orales. La retención de fluidos que se provoca por los cambios hormonales pueden hacer que la córnea se edematice (se hinche), cambiando la adaptación de las lentillas. Revisiones:las lentillas son un sistema de corrección que va en contacto con el ojo y como tal deben ser revisadas de forma regular. Son necesarias revisiones anuales (a menos que su profesional le indique otra cosa) para comprobar el estado de las lentes de contacto y la salud de los ojos. Un uso inadecuado de las lentes de contacto o un mal mantenimiento de las mismas puede causar irritación ocular, infecciones y daños en la córnea. |